FDR RadioUno pudiera pensar que éste es un consejo reciente derivado de los tiempos que estamos viviendo en donde todo se mueve a alta velocidad. Sin embargo, este consejo fue dado por Franklin D. Roosevelt hace mas de sesenta años. Este sabio consejo es tristemente ignorado con demasiada frecuencia en la mayoría de las presentaciones ya que la brevedad es una rareza.

Los presentadores están conscientes de la poca capacidad de atención de las audiencias modernas. Por esta razón hay que poner un mayor énfasis en la brevedad. Si es muy importante el control de la cantidad de contenido en un texto, es aún más importante la cantidad de contenido de las presentaciones en vivo. Los lectores, ya sea en forma impresa o electrónica, siempre pueden retroceder en el texto para aclarar los detalles, pero las audiencias en las presentaciones que reciben el contenido en tiempo real, no tienen esa opción. Si pierden la pista, pueden interrumpir al presentador o simplemente desconectarse, en este momento pierde tanto la audiencia com el presentador. La lección que hay que aprender es ser conciso.

Ten en cuenta, no sólo qué tan larga es tu presentación, sino también la cantidad de detalles que incluyes y la manera en que los organizas. Elabora tu presentación con tres a cinco temas principales, y asegúrate que cualquier información que incluyas esté claramente relacionada con esos temas. Durante la presentación, haz referencia a los temas principales y liga los detalles a cada uno de ellos. Tu audiencia puede olvidar los detalles después de la presentación, pero va a recordar los temas principales.